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viernes, 23 de septiembre de 2011

Juego compulsivo, perder todo en unas fichas

El juego compulsivo o ludopatía es considerado un desorden caracterizado por una conducta descontrolada en relación directa a los distintos tipos de juegos. La persona va aumentando la cantidad de tiempo, dinero y energía que dedica a estas actividades, dejando a un lado su rutina para dedicarse de lleno al juego, volviéndose completamente dependiente.
Al perder una partida de poker o en las maquinitas en el casino, el jugador compulsivo, no deja la actividad. Al contrario, perder, lo ve como un doble desafío por lo que debe seguir jugando para superarse a si mismo y demostrarle a los demás qué tan bueno es.

Esta actitud provocativa e impulsiva lo lleva a apostar grandes cantidades de dinero, bienes y

objetos con el afán de seguir jugando hasta conseguir la victoria.

Estos gastos desmedidos llevan, al adicto, a tener problemas económicos y sociales ya que no es difícil ver a un jugador compulsivo víctima de un ataque de nervios en medio de una partida de cartas por haber perdido la mano. O a una persona completamente fuera de si, presentando rasgos de violencia por una mala jugada en la ruleta.

La ludopatía puede causar intolerancia a la frustración, incapacidad para conectarse con sus emociones, sentimientos de baja autoestima o depresión y la mitomanía como forma de ocultar esa doble vida, que por lo general, lleva aquella persona adicta al juego.

Fuente: Fundación Manantiales


miércoles, 17 de agosto de 2011

Adicción a los casinos

La ludopatía no es un vicio, concepto comúnmente extendido entre la población; sino es una enfermedad que crea dependencia y adicción crónica.

Las personas adictas a los casinos por ejemplo no pueden poner un tope en la cantidad de veces que apuestan. Les cuesta trazar el límite entre la plata con la que juegan y la que ya empezaron a perder. Llegado un momento empiezan a sufrir trastornos en su personalidad, pierden el eje y se irritan con facilidad.

Ir al casino, jugar a la ruleta, algunas fichas en las maquinitas y porque no al Poker se terminan transformando un hábito de vida y parte de su rutina diaria

Los ludópatas no solo pierden dinero, sino también su familia y relaciones laborales y personales.

Llega un momento tal de adicción a los juegos que su vida entera gira en torno al casino, la plata y las apuestas.

Se genera algo así como un círculo donde placer y sufrimiento coinciden en el hecho de perder todo. El pensamiento de la persona se altera por completo, le hes casi imposible reflexionar sobre sus actos y las actitudes impulsivas son las que prevalecen.

El ludópata busca en el juego un refugio, una vía de escape a sus miedos y a sus complejos.

Fuente: Adictos al juego