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miércoles, 18 de abril de 2012

Adicciones: La Motivación para el Cambio


El proceso mediante el cual una persona pasa desde una adicción activa hacia la recuperación sostenida, está en realidad basado en una toma de conciencia progresiva acerca del problema, y en la necesidad de cambio que influyen en la motivación. Prochaska y Di Clemente han delineado un modelo para describir el proceso de motivación creciente para el cambio, que permite evaluar la disposición hacia el cambio de cada persona.

En este modelo transicional del cambio se proponen diversas etapas o fases de la motivación:

Precontemplación: En esta etapa la persona no tiene conciencia de la existencia del problema. Por esta razón no estará motivado a buscar ayuda, lo cual hará que la adicción siga evolucionando y se acumulen las consecuencias negativas.

Contemplación: En esta etapa ya las evidencias del daño se hacen obvias para el adicto, desarrollando una conciencia del problema que va de menor a mayor. La persona en contemplación, comienza a invertir energía psicológica en pensar acerca del cambio, pero esto no se traduce en acciones concretas.

Preparación: En esta etapa las personas se motivan a buscar ayuda porque saben que deben hacer algo para resolver el problema. La persona acude a consulta, pide consejo y planifica. Aún así, no se ha llegado al punto donde se está dispuesto a invertir mucha energía en los cambios, por lo tanto el problema sigue evolucionando.

Acción: En esta etapa ya se ha pasado el punto de tolerancia, por lo que el adicto esta listo para hacer los cambios necesarios. Una vez llegado a este punto la persona sabe que no quiere seguir viviendo en su actual situación y estará dispuesto a invertir energía en los cambios. Sin embargo,si no se canaliza adecuadamente puede no avanzarse en la dirección correcta.

Mantenimiento: Una vez realizados los cambios hay que mantenerlos lo suficiente para que se hagan permanentes. Es muy usual que las personas en recuperación, se descuiden en esta fase porque a veces, no hay adecuada conciencia de la tendencia a la recaída. Si la persona invierte tiempo en mantener los cambios logrados todo irá bien, pero si se descuida o aminora la marcha, puede presentarse una recaída.

Recaídas: La adicción tiene una tendencia natural a la recaída debido a la gran cantidad de elementos aprendidos y estructurales, que están activos a pesar de que se hayan adquiridos nuevos hábitos de comportamiento. A esto se suma el hecho de que los cambios por realizar, pueden ser abrumadores. Las recaídas, muchas veces, son parte del aprendizaje hacia el mejoramiento de la recuperación. En esto la adicción se comporta como otras enfermedades crónicas.

Terminación: Una vez que los cambios son mantenidos a lo largo del tiempo, los disparadores y conductas de búsqueda, así como los deseos de uso, dejan de poseer la fuerza que han tenido sobre el adicto; se hacen menos intensos progresivamente, hasta que cesan. Aún así la tendencia a la recaída se mantiene, por lo que la recuperación en el adicto, es un proceso que dura de por vida.

Este modelo transteorético del cambio hace notar que la motivación no es una cualidad estática, sino más bien un recurso psicológico dinámico, que puede incrementarse a medida que la persona toma conciencia de su problema.

Fuente: Fundación Manantiales


viernes, 13 de abril de 2012

Juego Compulsivo


El juego compulsivo o ludopatía es la enfermedad caracterizada por el impulso incontrolable a jugar, es decir, cualquier tipo de actividad en que la persona pone algo de valor en riesgo sobre las bases de un resultado desconocido. Al no provocar síntomas físicos, debido a que genera únicamente una dependencia psicológica, se conoce a esta enfermedad como “la adicción invisible”. El juego se vuelve una adicción cuando provoca conflictos familiares, emocionales, legales o financieros, y la persona continúa apostando igualmente. El jugador precisa de la sensación de ganar, aunque este no sea el caso la mayor de las veces.

Este desorden de salud mental de control de los impulsos se da cuando la persona piensa constantemente en el juego, aumenta sus apuestas a modo de mantener la emoción, y cree que para recuperar el dinero perdido la mejor solución es continuar jugando. Es común que el adicto mienta para esconder que ocupa su tiempo apostando por vergüenza, y en el extremo cuando ya no posee dinero para apostar recurre a actos ilegales para conseguirlo. La violencia en el hogar, dejar los estudios y la pérdida de trabajo son consecuencias casi inmediatas del juego compulsivo. De esta manera, no sólo arriesga sus pertenencias sino que también todas sus relaciones interpersonales. Al igual que el alcoholismo, el jugador se vuelve tolerante a la cantidad en juego. Esto quiere decir que cada vez siente la necesidad de apostar más cosas para sentirse satisfecho.

El tratamiento para los jugadores compulsivos empieza por reconocer que tienen una enfermedad. La negación es una característica de todas las adicciones, y es por eso que al aceptarlo, los pacientes ya están dando un primer paso hacia la recuperación.

Las posibilidades de tratamiento incluyen

Terapias individuales: el paciente se informa mejor acerca de su enfermedad, investiga las causas que lo llevan a jugar y lo relaciona con las dificultades de su vida cotidiana. Se busca mejorar el manejo de sus problemas y de su calidad de vida.

Terapias cognitivas conductuales: el paciente enfrenta directamente su conducta adictiva. Junto con el terapeuta, descubre que sus pensamientos y sentimientos hacia el juego son irracionales, y de este modo, se favorece su abandono

Terapia familiar/de pareja: su objetivo es mejorar las relaciones íntimas del paciente ya que su problema afecta también al resto de la familia. Es necesario transformar la crítica destructiva que tiene la familia con respecto a la enfermedad en una crítica constructiva para encontrarle una solución.

Grupos de apoyo: se comparten experiencias y responsabilidades entre jugadores recuperados y los que todavía se encuentran en tratamiento, para que el paciente se sienta acompañado por alguien que vivió una situación similar a la suya, y le brinde fuerza y esperanza.


Fuente: Fundación Manantiales

martes, 10 de abril de 2012

Los principales síntomas de la Cocaína


El cocainómano pasa por cuatro estados, cuyas intensidades están en relación directa con las dosis consumidas. Estos son: euforia, disforia, alucinosis y psicosis. Entre el efímero placer de la euforia y la pérdida del contacto con la realidad de la psicosis, el adicto padece infinitas angustias y terrores.

Los síntomas físicos que produce la cocaína son los siguientes:
  • Ardor en los ojos.
  • Resecamiento de la garganta.
  • Palpitaciones y temblores.
  • Sudoración abundante.
  • Dolor de cabeza y mareos.
  • Dilatación de pupilas.
  • Contracciones de los músculos de los ojos.
  • Fiebre, convulsiones y delirios.
  • Desnutrición y pérdida de peso.
  • Deficiencia inmunológica.
  • Afecciones cardíacas y hepáticas.
  • Enfisema pulmonar.
  • Muerte por intoxicación.
Las consecuencias en la psiquis del consumo de la droga son:
  • Pérdida de las motivaciones.
  • Depresión.
  • Apatía, irresponsabilidad, desinterés.
  • Aislamiento.
  • Dificultades para interrelacionarse.
  • Abandono del aspecto personal.
  • Pérdida de la memoria y de la concentración.
  • Agresividad, descontrol, impulsos delictivos, violencia.
  • Suspicacia extrema y paranoia.
  • Inclinación al suicidio.

viernes, 24 de febrero de 2012

Crystal, la adicción que explora varios sentidos

El Crystal Meth es una metanfetamina altamente adictiva que estimula el sistema nervioso central, provocando euforia y excitación. Le dicen Cristal por su forma que parecen pequeños pedacitos de cristal blanco, aunque también se puede presentar como un polvo blanco o amarillo. Es conocida también como "speed", "met", "tiza", "hielo", o "vidrio". Asimismo, se la llama “píldora del miedo” porque causa la suspensión de la conciencia y la noción de riesgos, o “Day of Birthday” (día de cumpleaños) porque provoca un placer intenso que recuerda al día de nacimiento. En los últimos 15 años, esta droga se hizo muy popular, y se convirtió en una de las más adictivas ya que su consumo aumenta los niveles de dopamina en el cuerpo entre 1000% y 7000% (el crack los aumenta unos 350%).

Una vez pasada la sensación de euforia, inmediatamente los daños afectan al organismo. El consumo de cristal implica un grave peligro para el sistema cardiovascular ya que causa alta presión, latido acelerado o irregular del corazón, y hasta derrames cerebrales por daños irreparables. Una sobredosis de estas metanfetaminas puede llegar a provocar hipertermia o convulsiones, que si no son tratadas a tiempo pueden ser fatales. El abuso crónico de cristal provoca sensaciones de paranoia, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, confusión, insomnio, pérdida de peso y conductas violentas.

La necesidad de consumo de este tipo de droga no es diaria, sino que es esporádica, lo que no implica que no sea adictiva. A pesar de que el tiempo entre una dosis y otra puede ser hasta de dos meses, no tiene relación con su nivel de adicción, ya que el deseo irrefrenable de consumirla vuelve. Asimismo, es una de las drogas más difícil de dejar. El solo hecho de consumirla una vez tiene un 99% de posibilidades de convertirse en adicción. Es una sustancia fácil de producir, por lo cual es muy común su fabricación en laboratorios clandestinos. Tiene una textura salitrosa parecida a la cocaína pero de tamaño y forma parecida a una piedra de crack, y se puede consumir inhalándola, fumándola y a veces inyectándose.

Fuente: Fundación Manantiales

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Qué es la marihuana? ¿Existen diferentes tipos de marihuana?

La marihuana es una combinación de hojas, tallos, semillas y flores de la planta conocida como cáñamo (Cannabis sativa), y puede ser de color verde, café o gris. Otros términos que las personas usan para la marihuana son: mota, hierba, mafú, pasto, maría, monte, moy etc. En los Estados Unidos existen más de 200 nombres para describir a la marihuana.

La "sin semilla", el hachís, y el aceite de hachís son las variaciones más potentes de la marihuana.

En todas sus modalidades, la marihuana afecta la mente. Es decir, que altera la función normal del cerebro debido a que contiene el ingrediente químico activo llamado THC (delta-9-tetrahidrocanabinol). Además, la planta de la marihuana contiene otras 400 sustancias químicas adicionales.

El efecto de la marihuana depende de la potencia del THC que contiene. La potencia del THC en la marihuana ha aumentado desde la década de los setenta.

martes, 24 de enero de 2012

Drogas de diseño

La expresión inglesa designer drugs ha sido traducida como “drogas a medida” o “drogas en escala”, pero la interpretación más extendida es “drogas de diseño”. Con esta expresión se designa a ciertas sustancias de un origen natural cuya estructura química se ha modificado mediante la manipulación en el laboratorio. Estas

experimentaciones fueron aprovechadas por los narcotraficantes porque de esta manera lograban comercializar sustancias no registradas como drogas.

Existe una gran cantidad de fármacos de diseño sintético que fueron creados por los investigadores con distintos fines terapéuticos. Así es como los medicamentos son cada día más específicos, más potentes y presentan menos efectos colaterales. Ante la multiplicidad de elementos novedosos y las tácticas de enmascaramiento de los traficantes, las leyes debieron cambiar. Antes se castigaba a quienes consumían o vendían las drogas señaladas en un listado de sustancias; ahora es ilegal la comercialización, tenencia y consumo de cualquier sustancia no autorizada.

La aparición de nuevas drogas, legales o ilegales, se debe a la investigación sobre el diseño de la estructura de los medicamentos que realiza la industria farmacéutica mundial. Esto puede llevar a una mutación en las costumbres adictivas de las nuevas generaciones y, por ende, a una renovación constante de las estrategias de prevención y control.

Fuente: Fundación Manantiales

miércoles, 18 de enero de 2012

Tratamiento para adictos


El tratamiento debe ser individualizado ¿Por qué? Porque cada persona es un mundo, una historia distinta, que merece un seguimiento especial y dedicado para encontrar la forma adecuada para tratar su adicción.

La primera consulta, la creación de un diagnóstico y la posterior intervención y tratamiento son partes elementales del proceso de recuperación donde las distintas etapas se siguen la una a la otra.

La diagramación de tratamiento se hace en base a las características y necesidad inmediatas del adicto. De esta forma se obtiene una guía base que sirve para plantear las metas de la recuperación.

Dentro del procedimiento hay componentes que no pueden faltar y que sirven como puente entre el paciente y el equipo médico y el paciente y su entorno.

Ellos son: componentes psicosociales, farmacológicos, de autoayuda y también terapias alternativas.

lunes, 2 de enero de 2012

¿Cómo puedo saber si el alcohol constituye un problema para mí?

El consumo de alcohol es un problema cuando este y sus consecuencias afectan gran parte de la vida de la persona. La salud, el trabajo, la familia, y la vida social son algunos de los aspectos que se pueden ver perjudicados. 

Cuando la persona piensa todo el tiempo en beber, siente la necesidad de consumir alcohol a cualquier costo sin importar la hora ni el momento del día se lo puede considerar adicto.

En casi todos los casos asumir que el alcohol constituye un problema es una situación complicada.  Es muy posible que el entorno tome de lo que esta pasando antes que el adicto.

La persona enferma tiende a negar su situación. Evade las preguntas y se enoja cuando algún familiar, amigo o persona cercana lo indaga a cerca de su conducta. Intenta actuar con normalidad pero llegado el momento en el cual la adicción este avanzada los efectos físicos y psicológicos comienzan a notarse a simple vista. En ese momento la evidencia del deterioro es tal que no hace falta agregar nada solo solicitar ayuda.

Es muy importante la actitud que toma la familia y el círculo íntimo del adicto. Mostrar una postura firme y seria con relación a él es la mejor manera para colaborar en la etapa de recuperación. La contención es necesaria pero si los permisos y aceptaciones son muchas la enfermedad es más difícil de tratar y la rehabilitación se hace cuesta arriba.


martes, 27 de diciembre de 2011

Un problema, una adicción

Toda adicción a las drogas (sea cual sea) tiene su tratamiento correspondiente para salir y curarse de esta enfermedad. Para esto existen planes médicos y psicológicos a cargo de profesionales y centros de rehabilitación donde llevarlos a cabo.
En todos ellos hay un factor común que los unifica: el aspecto terapéutico. Este es fundamental para lograr una rehabilitación positiva y así lograr impedir una posible recaída.
Como los motivos y factores que pueden llevar a una persona a consumir son variados y diversos, los tratamientos y métodos dependerán  estrictamente del adicto y su círculo íntimo y social.
El primer paso para comenzar un tratamiento depende, en gran parte del adicto y de la ayuda y contención que los familiares puedan darle. El reconocimiento y aceptación del problema y las ganas de superarlo es la manera más óptima para empezar un tratamiento de rehabilitación.
El espacio de terapia que haya dentro del proceso de recuperación es fundamental para que reconozca los factores y motivos que lo llevaron al consumo y posteriormente a la adicción. De esta manera, el adicto, puede tomar conciencia real para evitar la recaída.

Fuente: Fundación Manantiales 

lunes, 26 de diciembre de 2011

La recaída, un proceso que puede darse

La adicción está asociada a la tendencia de la recaída, aunque esto no quiere decir que no pueda ser evitada.  Para identificarla como tal la persona debe haber alcanzado, con anterioridad, la recuperación o sea estar abstinente por un lapso de tiempo importante.
¿Cuál es el camino para evitarlas?  Asumir el riesgo y conocer mejor el proceso de recaída para saber cuales son los síntomas o alarmas que a tener en cuenta.
Se suele reducir este proceso a la vuelta del consumo que si bien es parte de la recaída no siempre es el motivo principal.
La recaída ocurre a lo largo del tiempo y se expresa mediante síntomas o cambios productos de regresiones a los viejos pensamientos y patrones de conducta que habían sido superados.
Este proceso es el final del camino de una serie de decisiones arriesgadas que el adicto toma. La suma de todas estas da paso a la recaída.
Hay una línea imaginaria que una vez trazada no es posible volver atrás.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Juego compulsivo, perder todo en unas fichas

El juego compulsivo o ludopatía es considerado un desorden caracterizado por una conducta descontrolada en relación directa a los distintos tipos de juegos. La persona va aumentando la cantidad de tiempo, dinero y energía que dedica a estas actividades, dejando a un lado su rutina para dedicarse de lleno al juego, volviéndose completamente dependiente.
Al perder una partida de poker o en las maquinitas en el casino, el jugador compulsivo, no deja la actividad. Al contrario, perder, lo ve como un doble desafío por lo que debe seguir jugando para superarse a si mismo y demostrarle a los demás qué tan bueno es.

Esta actitud provocativa e impulsiva lo lleva a apostar grandes cantidades de dinero, bienes y

objetos con el afán de seguir jugando hasta conseguir la victoria.

Estos gastos desmedidos llevan, al adicto, a tener problemas económicos y sociales ya que no es difícil ver a un jugador compulsivo víctima de un ataque de nervios en medio de una partida de cartas por haber perdido la mano. O a una persona completamente fuera de si, presentando rasgos de violencia por una mala jugada en la ruleta.

La ludopatía puede causar intolerancia a la frustración, incapacidad para conectarse con sus emociones, sentimientos de baja autoestima o depresión y la mitomanía como forma de ocultar esa doble vida, que por lo general, lleva aquella persona adicta al juego.

Fuente: Fundación Manantiales


martes, 20 de septiembre de 2011

Marihuana


Marihuana es una de las palabras más escuchadas y dichas dentro de la sociedad ¿Todos saben cómo esta constituida? o ¿Por qué genera adicción?

La marihuana es una droga ilícita, mezcla de flores secas cortadas de la plata Cannabis sativa. Esta, por lo general, se fuma en cigarrillo (porro) o en pipa.

Es una de las drogas más elegidas y de consumo masivo entre adolescentes y adultos.

Esta droga es adictiva porque causa un deseo muy fuerte de búsqueda y consumo constante. Son más de 120.000 personas las que buscan tratamiento para tratar sus problemas con la marihuana.

En la mayoría de los casos que constituyen esa alarmante cifra, el comienzo de la adicción empieza por imitación, por moda o por la necesidad de dejar de lado problemas personales.

Por lo general los adictos comienzan por un cigarrillo o porro pero paso siguiente es la compra. En ese momento la persona se sumerge de lleno en el ambiente, adquiriendo nuevas formas de drogarse.

Fuente: Fundación Manantiales

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Sos adicto?

La persona que es adicta no solo sufre los efectos de la enfermedad sino también todo aquel que forme parte de su contexto. La familia, los amigos, los compañeros de trabajo, la novia/o son personajes principales en la vida del adicto ya que pasan(a la par) por las distintas etapas que va sufriendo desde el comienzo hasta el final.

El entorno va descubriendo la adicción de la persona cercana. Primero la sospecha, después la negación, el enojo y la frustración. Hasta que llegado un momento la familia asume que su hijo /a esta en problemas y necesita ayuda.

La contención que los padres (junto con el resto de los seres queridos) puedan brindarle al adicto, antes, durante y después del proceso de recuperación es fundamental,

La persona enferma necesita uno o varios pilares en los cuales sostenerse ya que la

adicción les ha robado la posibilidad de discernir entre lo que esta bien y lo que está mal como así también la posibilidad de medir sus impulsos y emociones.

Por todo esto los familiares asumir varios roles: deben hacer de puente, en muchos casos, entre el paciente y el equipo médico abocado a su tratamiento, escuchar con atención lo que el adicto les cuente y ofrecerle apoyo para recuperar, de a poco, la confianza perdida.

Muchas veces el adicto a las drogas se siente atacado, cuestionado y observado. Ha perdido la noción de las cosas y su realidad está completamente desvirtuada, con lo que su círculo íntimo debe volver a construir, con ayuda del equipo profesional y de la persona enferma, eso que la adicción se llevo producto de los efectos negativos que trae aparejado.

Fuente: Adicciones

lunes, 5 de septiembre de 2011

Embarazo y adicciones, dos palabras que no se llevan muy bien


 Parece difícil aceptar que dos palabras como drogadicción y embarazo, con sentidos y misiones totalmente distintas, puedan estar unidas bajo el ala de una persona. Las adicciones existen, cruzan de lleno a las personas que por diversos motivos caen en esta enfermedad sin dejar de lado a las mujeres embarazadas.
El abuso y consumo de drogas durante el embarazo, es algo completamente perjudicial no solo para la mamá sino también para el bebe que está en camino ya que puede causar complicaciones y anormalidades en el feto.
Cuando hablamos de drogas, caemos en una palabra amplia llena de connotaciones, significados y ramificaciones. El alcohol es una droga, el tabaco también. No podemos dejar de lado la marihuana o la cocaína.
La adicción  a cualquiera de ellas afecta directamente la salud física y mental de la mujer embarazada y de su hijo. Consumir antes, durante los meses de gestación  puede traer problemas durante el parto causando, en el peor de los casos, la muerte de ambos.
Entre los efectos que genera la adicción a las drogas se encuentran:

-  Síndrome de abstinencia neonatal.
-  Parto en pretérmino.
-  Daño cerebral del feto.
-  Bajo peso al nacer.
-  Crecimiento intrauterino retardado.


Fuente: Adicciones 

miércoles, 17 de agosto de 2011

Adicción a los casinos

La ludopatía no es un vicio, concepto comúnmente extendido entre la población; sino es una enfermedad que crea dependencia y adicción crónica.

Las personas adictas a los casinos por ejemplo no pueden poner un tope en la cantidad de veces que apuestan. Les cuesta trazar el límite entre la plata con la que juegan y la que ya empezaron a perder. Llegado un momento empiezan a sufrir trastornos en su personalidad, pierden el eje y se irritan con facilidad.

Ir al casino, jugar a la ruleta, algunas fichas en las maquinitas y porque no al Poker se terminan transformando un hábito de vida y parte de su rutina diaria

Los ludópatas no solo pierden dinero, sino también su familia y relaciones laborales y personales.

Llega un momento tal de adicción a los juegos que su vida entera gira en torno al casino, la plata y las apuestas.

Se genera algo así como un círculo donde placer y sufrimiento coinciden en el hecho de perder todo. El pensamiento de la persona se altera por completo, le hes casi imposible reflexionar sobre sus actos y las actitudes impulsivas son las que prevalecen.

El ludópata busca en el juego un refugio, una vía de escape a sus miedos y a sus complejos.

Fuente: Adictos al juego

martes, 5 de julio de 2011

Adicción a la comida: Cuando comer es lo único que importa


Comer es uno de los placeres de la vida. Si se realiza una encuesta disfrutar de la comida se ubicará, sin duda, en los primeros lugares. El tema no recae en lo que se coma, sino en el porqué se come, en la cantidad y la frecuencia con que se lo hace.

Cuando el hábito de comer se transforma en una dependencia se puede considerar a la persona como adicta a la comida.

Muchas personas utilizan la comida como medio canalizador del miedo, la ansiedad y la inseguridad personal enter otros aspectos más recurrentes.Toman la comida como la manera de calmar el dolor, la soledad y las frustraciones, ya que encuentran el placer cuando la están ingiriendo.

Realmente se les hace imposible no tentarse o ir a la heladera en búsqueda de comida a altas horas de la noche. Incluso cuando ya no tienen hambre siguen comiendo. Es algo así como una falta de límites propios que les permitan disociar cuando tienen que comer y cuando no.

La obesidad es el problema más conocido y masivo pero detrás de ella aparecen un sin fin de efectos colaterales que perjudican la salud de la persona en todos los aspectos y ámbitos posibles.

Problemas cardíacos y respiratorios. Poca o escasa movilidad, asma, dolores estomacales y gástricos son algunos de los síntomas más comunes en relación al aspecto físico.

En cuanto a lo emocional. Las personas adictas a las comidas, suelen arrastrar conflictos y problemas sin resolver por años. Tienen un alto nivel de frustraciones, se auto boicotean constantemente y poseen un grado muy alto de inseguridad y temor.

Fuente: ALCO


miércoles, 29 de junio de 2011

Claves para identificar a un adicto


  • Hay determinadas pautas y actitudes que pueden servir para identificar si una persona querida está consumiendo drogas.
    Estar atentos y acompañar a la persona adicta es fundamental para lograr una salida optima y eficaz.
  • Cambios repentinos de la personalidad.

  • Mal humor.

  • Caída en el rendimiento escolar o abandono de los estudios.

  • Alejamiento de la compañía de otras personas .

  • Aumento de conflictos y peleas en el seno de la familia.

  • Excesiva hostilidad para con los demás, ojos enrojecidos.

  • Acentuadas alteraciones en el apetito, distracción.

  • Falta de motivación, incapacidad para cumplir con las responsabilidades.

  • Actitudes impulsivas.

  • Reacción defensiva cuando se mencionan las drogas y el alcohol en la conversación.

  • Problemas de salud.

  • Depresión emocional

  • Crisis de miedo.

  • Temblores

  • Nauseas, excesivo dolor de cabeza, lenguaje incoherente.

Fuente. Narcóticos Anónimos