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miércoles, 18 de abril de 2012

Adicciones: La Motivación para el Cambio


El proceso mediante el cual una persona pasa desde una adicción activa hacia la recuperación sostenida, está en realidad basado en una toma de conciencia progresiva acerca del problema, y en la necesidad de cambio que influyen en la motivación. Prochaska y Di Clemente han delineado un modelo para describir el proceso de motivación creciente para el cambio, que permite evaluar la disposición hacia el cambio de cada persona.

En este modelo transicional del cambio se proponen diversas etapas o fases de la motivación:

Precontemplación: En esta etapa la persona no tiene conciencia de la existencia del problema. Por esta razón no estará motivado a buscar ayuda, lo cual hará que la adicción siga evolucionando y se acumulen las consecuencias negativas.

Contemplación: En esta etapa ya las evidencias del daño se hacen obvias para el adicto, desarrollando una conciencia del problema que va de menor a mayor. La persona en contemplación, comienza a invertir energía psicológica en pensar acerca del cambio, pero esto no se traduce en acciones concretas.

Preparación: En esta etapa las personas se motivan a buscar ayuda porque saben que deben hacer algo para resolver el problema. La persona acude a consulta, pide consejo y planifica. Aún así, no se ha llegado al punto donde se está dispuesto a invertir mucha energía en los cambios, por lo tanto el problema sigue evolucionando.

Acción: En esta etapa ya se ha pasado el punto de tolerancia, por lo que el adicto esta listo para hacer los cambios necesarios. Una vez llegado a este punto la persona sabe que no quiere seguir viviendo en su actual situación y estará dispuesto a invertir energía en los cambios. Sin embargo,si no se canaliza adecuadamente puede no avanzarse en la dirección correcta.

Mantenimiento: Una vez realizados los cambios hay que mantenerlos lo suficiente para que se hagan permanentes. Es muy usual que las personas en recuperación, se descuiden en esta fase porque a veces, no hay adecuada conciencia de la tendencia a la recaída. Si la persona invierte tiempo en mantener los cambios logrados todo irá bien, pero si se descuida o aminora la marcha, puede presentarse una recaída.

Recaídas: La adicción tiene una tendencia natural a la recaída debido a la gran cantidad de elementos aprendidos y estructurales, que están activos a pesar de que se hayan adquiridos nuevos hábitos de comportamiento. A esto se suma el hecho de que los cambios por realizar, pueden ser abrumadores. Las recaídas, muchas veces, son parte del aprendizaje hacia el mejoramiento de la recuperación. En esto la adicción se comporta como otras enfermedades crónicas.

Terminación: Una vez que los cambios son mantenidos a lo largo del tiempo, los disparadores y conductas de búsqueda, así como los deseos de uso, dejan de poseer la fuerza que han tenido sobre el adicto; se hacen menos intensos progresivamente, hasta que cesan. Aún así la tendencia a la recaída se mantiene, por lo que la recuperación en el adicto, es un proceso que dura de por vida.

Este modelo transteorético del cambio hace notar que la motivación no es una cualidad estática, sino más bien un recurso psicológico dinámico, que puede incrementarse a medida que la persona toma conciencia de su problema.

Fuente: Fundación Manantiales


martes, 10 de abril de 2012

Los principales síntomas de la Cocaína


El cocainómano pasa por cuatro estados, cuyas intensidades están en relación directa con las dosis consumidas. Estos son: euforia, disforia, alucinosis y psicosis. Entre el efímero placer de la euforia y la pérdida del contacto con la realidad de la psicosis, el adicto padece infinitas angustias y terrores.

Los síntomas físicos que produce la cocaína son los siguientes:
  • Ardor en los ojos.
  • Resecamiento de la garganta.
  • Palpitaciones y temblores.
  • Sudoración abundante.
  • Dolor de cabeza y mareos.
  • Dilatación de pupilas.
  • Contracciones de los músculos de los ojos.
  • Fiebre, convulsiones y delirios.
  • Desnutrición y pérdida de peso.
  • Deficiencia inmunológica.
  • Afecciones cardíacas y hepáticas.
  • Enfisema pulmonar.
  • Muerte por intoxicación.
Las consecuencias en la psiquis del consumo de la droga son:
  • Pérdida de las motivaciones.
  • Depresión.
  • Apatía, irresponsabilidad, desinterés.
  • Aislamiento.
  • Dificultades para interrelacionarse.
  • Abandono del aspecto personal.
  • Pérdida de la memoria y de la concentración.
  • Agresividad, descontrol, impulsos delictivos, violencia.
  • Suspicacia extrema y paranoia.
  • Inclinación al suicidio.

martes, 6 de marzo de 2012

La historia de Eduardo, la historia de muchos otros chicos

Cansado de no saber qué hacer, frustrado, con mi familia dividida, me bebo mi primera sidra. Al tiempo preparaba mezclas. Si no me dejaban ir a bailar, me escapaba. Tengo mi primera novia con relaciones y me peleo. Ahí empiezo a andar mal. Dejo de nadar, que era el deporte que más me gustaba, empiezo a fumar marihuana y bebo cualquier cosa que tenga alcohol.
Vivía sin problemas, bien. En la droga encontraba el sello de lo original y lo distinto. La tenía clara. Además, no le negaba mi manera de ser a nadie porque yo defendía lo que hacía. Salvo en casa, donde una vez me encontraron droga y yo los convencí de que era la última vez. Me echan del colegio por bardo. Conozco el ácido y después la cocaína, la cual se me prende rápidamente. La plata no alcanza, empiezo a robar y ya estoy en cualquiera. Me daba con cualquier cosa y me empecé a sentir asexuado, algo muy raro en mi personalidad. En mi casa ni estaba, mi mamá se daba la cabeza contra la pared, se peleaba con mi viejo, yo qué se...

Vivía estafando a todos los que podía, peleándome y escapando de la policía y de mi realidad. No me paraba nadie, cada vez que iba detenido, zafaba; pero de a poco fuí sufriendo un deterioro. Cuando andaba sin plata, vendía. Por dentro siento miedo, pero no me detiene y me creo indestructible y ganador.
Repito cuarto año y empiezo a trabajar. Dejo la merca, pero no la marihuana y el LSD y menos el alcohol. Pienso en abrirme y hay me siento seguro e incentivado por una novia. Con ella gano confianza. Empiezo a nadar, dejo hasta el cigarrillo, pero el porro no porque me parecía que era sano. Después de algunas recaídas me doy cuente que no quiero más droga, no quiero robar más, no quiero ser más trucho.
Otra novia, algo nuevo. Gano más confianza y ya tengo dos trabajos. Pero después se viene todo abajo. Trabajo, novia, todo. Me engancho con la merca y el alcohol. De esa época recuerdo sólo droga y más droga y que la cabeza ya no razona bien. Siento soledad, angustia, tristeza y siento que no puedo parar, que no sé por qué actúo de esa manera. Vuelvo a robar y ya no me tengo fe hasta que busco ayuda y empiezo a salir.


Fuente: Fundación Manantiales

viernes, 24 de febrero de 2012

Crystal, la adicción que explora varios sentidos

El Crystal Meth es una metanfetamina altamente adictiva que estimula el sistema nervioso central, provocando euforia y excitación. Le dicen Cristal por su forma que parecen pequeños pedacitos de cristal blanco, aunque también se puede presentar como un polvo blanco o amarillo. Es conocida también como "speed", "met", "tiza", "hielo", o "vidrio". Asimismo, se la llama “píldora del miedo” porque causa la suspensión de la conciencia y la noción de riesgos, o “Day of Birthday” (día de cumpleaños) porque provoca un placer intenso que recuerda al día de nacimiento. En los últimos 15 años, esta droga se hizo muy popular, y se convirtió en una de las más adictivas ya que su consumo aumenta los niveles de dopamina en el cuerpo entre 1000% y 7000% (el crack los aumenta unos 350%).

Una vez pasada la sensación de euforia, inmediatamente los daños afectan al organismo. El consumo de cristal implica un grave peligro para el sistema cardiovascular ya que causa alta presión, latido acelerado o irregular del corazón, y hasta derrames cerebrales por daños irreparables. Una sobredosis de estas metanfetaminas puede llegar a provocar hipertermia o convulsiones, que si no son tratadas a tiempo pueden ser fatales. El abuso crónico de cristal provoca sensaciones de paranoia, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, confusión, insomnio, pérdida de peso y conductas violentas.

La necesidad de consumo de este tipo de droga no es diaria, sino que es esporádica, lo que no implica que no sea adictiva. A pesar de que el tiempo entre una dosis y otra puede ser hasta de dos meses, no tiene relación con su nivel de adicción, ya que el deseo irrefrenable de consumirla vuelve. Asimismo, es una de las drogas más difícil de dejar. El solo hecho de consumirla una vez tiene un 99% de posibilidades de convertirse en adicción. Es una sustancia fácil de producir, por lo cual es muy común su fabricación en laboratorios clandestinos. Tiene una textura salitrosa parecida a la cocaína pero de tamaño y forma parecida a una piedra de crack, y se puede consumir inhalándola, fumándola y a veces inyectándose.

Fuente: Fundación Manantiales

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Qué es la marihuana? ¿Existen diferentes tipos de marihuana?

La marihuana es una combinación de hojas, tallos, semillas y flores de la planta conocida como cáñamo (Cannabis sativa), y puede ser de color verde, café o gris. Otros términos que las personas usan para la marihuana son: mota, hierba, mafú, pasto, maría, monte, moy etc. En los Estados Unidos existen más de 200 nombres para describir a la marihuana.

La "sin semilla", el hachís, y el aceite de hachís son las variaciones más potentes de la marihuana.

En todas sus modalidades, la marihuana afecta la mente. Es decir, que altera la función normal del cerebro debido a que contiene el ingrediente químico activo llamado THC (delta-9-tetrahidrocanabinol). Además, la planta de la marihuana contiene otras 400 sustancias químicas adicionales.

El efecto de la marihuana depende de la potencia del THC que contiene. La potencia del THC en la marihuana ha aumentado desde la década de los setenta.

martes, 24 de enero de 2012

Drogas de diseño

La expresión inglesa designer drugs ha sido traducida como “drogas a medida” o “drogas en escala”, pero la interpretación más extendida es “drogas de diseño”. Con esta expresión se designa a ciertas sustancias de un origen natural cuya estructura química se ha modificado mediante la manipulación en el laboratorio. Estas

experimentaciones fueron aprovechadas por los narcotraficantes porque de esta manera lograban comercializar sustancias no registradas como drogas.

Existe una gran cantidad de fármacos de diseño sintético que fueron creados por los investigadores con distintos fines terapéuticos. Así es como los medicamentos son cada día más específicos, más potentes y presentan menos efectos colaterales. Ante la multiplicidad de elementos novedosos y las tácticas de enmascaramiento de los traficantes, las leyes debieron cambiar. Antes se castigaba a quienes consumían o vendían las drogas señaladas en un listado de sustancias; ahora es ilegal la comercialización, tenencia y consumo de cualquier sustancia no autorizada.

La aparición de nuevas drogas, legales o ilegales, se debe a la investigación sobre el diseño de la estructura de los medicamentos que realiza la industria farmacéutica mundial. Esto puede llevar a una mutación en las costumbres adictivas de las nuevas generaciones y, por ende, a una renovación constante de las estrategias de prevención y control.

Fuente: Fundación Manantiales

jueves, 29 de diciembre de 2011

Los distintos tipos de consumo

El uso y abuso de drogas genera en el adicto una dependencia permanente de la sustancia mediante la cual cristaliza la adicción. La regularización, el tiempo y la cantidad de veces que la persona se droga marca el tipo de consumidor que es.
Hay cuatro tipos de consumo. El consumo experimental, el ocasional, el habitual y el abusivo. Cada uno tiene características puntuales que permiten determinar dentro de cuál esta cada adicto.
El consumo experimental responde a las situaciones de contacto inicial con las sustancias. En este se puede pasar de un abandono de las mismas o la prolongación de la adicción.
En este caso la persona desconoce los efectos de la sustancia y termina cayendo en el consumo, la mayoría de las veces, en el marco de un grupo que lo invita a probar.
Por otro lado esta el consumo ocasional que no esta atado a una regularidad fija y que puede tener largos intervalos y lapsos de tiempos de abstinencia.
Sin bien el individuo consumo, puede llevar a cabo las mismas actividades sin necesidad de drogas.
La utilización frecuente de las drogas, determina un consumo habitual. En este caso el sujeto aumenta la cantidad de veces que recurre a las sustancias y las usa no solo en grupo sino que también de forma individual.
Cuando el individuo necesita constantemente del consumo de la droga y toda su vida gira en torno a esta y la forma de conseguirla, se pasa a un consumo abusivo.


martes, 27 de diciembre de 2011

Un problema, una adicción

Toda adicción a las drogas (sea cual sea) tiene su tratamiento correspondiente para salir y curarse de esta enfermedad. Para esto existen planes médicos y psicológicos a cargo de profesionales y centros de rehabilitación donde llevarlos a cabo.
En todos ellos hay un factor común que los unifica: el aspecto terapéutico. Este es fundamental para lograr una rehabilitación positiva y así lograr impedir una posible recaída.
Como los motivos y factores que pueden llevar a una persona a consumir son variados y diversos, los tratamientos y métodos dependerán  estrictamente del adicto y su círculo íntimo y social.
El primer paso para comenzar un tratamiento depende, en gran parte del adicto y de la ayuda y contención que los familiares puedan darle. El reconocimiento y aceptación del problema y las ganas de superarlo es la manera más óptima para empezar un tratamiento de rehabilitación.
El espacio de terapia que haya dentro del proceso de recuperación es fundamental para que reconozca los factores y motivos que lo llevaron al consumo y posteriormente a la adicción. De esta manera, el adicto, puede tomar conciencia real para evitar la recaída.

Fuente: Fundación Manantiales 

lunes, 26 de diciembre de 2011

La recaída, un proceso que puede darse

La adicción está asociada a la tendencia de la recaída, aunque esto no quiere decir que no pueda ser evitada.  Para identificarla como tal la persona debe haber alcanzado, con anterioridad, la recuperación o sea estar abstinente por un lapso de tiempo importante.
¿Cuál es el camino para evitarlas?  Asumir el riesgo y conocer mejor el proceso de recaída para saber cuales son los síntomas o alarmas que a tener en cuenta.
Se suele reducir este proceso a la vuelta del consumo que si bien es parte de la recaída no siempre es el motivo principal.
La recaída ocurre a lo largo del tiempo y se expresa mediante síntomas o cambios productos de regresiones a los viejos pensamientos y patrones de conducta que habían sido superados.
Este proceso es el final del camino de una serie de decisiones arriesgadas que el adicto toma. La suma de todas estas da paso a la recaída.
Hay una línea imaginaria que una vez trazada no es posible volver atrás.

martes, 20 de septiembre de 2011

Marihuana


Marihuana es una de las palabras más escuchadas y dichas dentro de la sociedad ¿Todos saben cómo esta constituida? o ¿Por qué genera adicción?

La marihuana es una droga ilícita, mezcla de flores secas cortadas de la plata Cannabis sativa. Esta, por lo general, se fuma en cigarrillo (porro) o en pipa.

Es una de las drogas más elegidas y de consumo masivo entre adolescentes y adultos.

Esta droga es adictiva porque causa un deseo muy fuerte de búsqueda y consumo constante. Son más de 120.000 personas las que buscan tratamiento para tratar sus problemas con la marihuana.

En la mayoría de los casos que constituyen esa alarmante cifra, el comienzo de la adicción empieza por imitación, por moda o por la necesidad de dejar de lado problemas personales.

Por lo general los adictos comienzan por un cigarrillo o porro pero paso siguiente es la compra. En ese momento la persona se sumerge de lleno en el ambiente, adquiriendo nuevas formas de drogarse.

Fuente: Fundación Manantiales

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Sos adicto?

La persona que es adicta no solo sufre los efectos de la enfermedad sino también todo aquel que forme parte de su contexto. La familia, los amigos, los compañeros de trabajo, la novia/o son personajes principales en la vida del adicto ya que pasan(a la par) por las distintas etapas que va sufriendo desde el comienzo hasta el final.

El entorno va descubriendo la adicción de la persona cercana. Primero la sospecha, después la negación, el enojo y la frustración. Hasta que llegado un momento la familia asume que su hijo /a esta en problemas y necesita ayuda.

La contención que los padres (junto con el resto de los seres queridos) puedan brindarle al adicto, antes, durante y después del proceso de recuperación es fundamental,

La persona enferma necesita uno o varios pilares en los cuales sostenerse ya que la

adicción les ha robado la posibilidad de discernir entre lo que esta bien y lo que está mal como así también la posibilidad de medir sus impulsos y emociones.

Por todo esto los familiares asumir varios roles: deben hacer de puente, en muchos casos, entre el paciente y el equipo médico abocado a su tratamiento, escuchar con atención lo que el adicto les cuente y ofrecerle apoyo para recuperar, de a poco, la confianza perdida.

Muchas veces el adicto a las drogas se siente atacado, cuestionado y observado. Ha perdido la noción de las cosas y su realidad está completamente desvirtuada, con lo que su círculo íntimo debe volver a construir, con ayuda del equipo profesional y de la persona enferma, eso que la adicción se llevo producto de los efectos negativos que trae aparejado.

Fuente: Adicciones

miércoles, 29 de junio de 2011

Claves para identificar a un adicto


  • Hay determinadas pautas y actitudes que pueden servir para identificar si una persona querida está consumiendo drogas.
    Estar atentos y acompañar a la persona adicta es fundamental para lograr una salida optima y eficaz.
  • Cambios repentinos de la personalidad.

  • Mal humor.

  • Caída en el rendimiento escolar o abandono de los estudios.

  • Alejamiento de la compañía de otras personas .

  • Aumento de conflictos y peleas en el seno de la familia.

  • Excesiva hostilidad para con los demás, ojos enrojecidos.

  • Acentuadas alteraciones en el apetito, distracción.

  • Falta de motivación, incapacidad para cumplir con las responsabilidades.

  • Actitudes impulsivas.

  • Reacción defensiva cuando se mencionan las drogas y el alcohol en la conversación.

  • Problemas de salud.

  • Depresión emocional

  • Crisis de miedo.

  • Temblores

  • Nauseas, excesivo dolor de cabeza, lenguaje incoherente.

Fuente. Narcóticos Anónimos